Sarah Kofman

Calle Ordener, calle Labat

Sarah Kofman (1934-1994) escribió este relato personal —que ella definió como su «absoluto»— unos meses antes de morir, y constituye una excepción en sus escritos. Reconstruye en él su desgarrada vivencia entre dos calles del París de la Ocupación alemana, metáfora de su vida dividida entre dos madres para protegerse —dos nombres, dos creencias, dos prohibiciones—, pero también del vacío abismal dejado por el padre, asesinado en Auschwitz. También, la infancia transeúnte y angustiosa por el laberinto del metro, los escondites en granjas, hospitales y casas de acogida; en suma, una dramática suplantación afectiva que ella proyecta sobre algunas obras secretamente predilectas —una célebre pintura de Leonardo, un film de Hitchcock.

No es fácil escribir «después de Auschwitz», como nos han revelado algunos supervivientes: Primo Levi, Jean Améry, Imre Kertész o, ahora, Sarah Kofman. Ante ese «absoluto» insoportable que representó el genocidio, la insuficiencia del lenguaje, la fragilidad y la resistencia de las palabras sólo pueden compensarse interponiendo un sordo combate contra las descripciones positivas y las afirmaciones categóricas.

Kofman asume el coste de esta decisión, escribir sobre lo inescribible, gracias a esa heredada pluma paterna que le permitirá testimoniar la falta de testigo, la ausencia del padre. Y lo hace sin retórica ni concesiones sentimentales. Mediante esa sequedad conmovedora y esa urgencia inapelable y vertiginosa con la que siempre nos asalta la verdad moral.

Perteneciente a una brillante generación de pensadores franceses,  ignorada en España, su extensa obra explora figuras que han convulsionado el pensamiento y la literatura como Hoffman y Nerval, Nietzsche y Freud.

Prólogo y traducción de Luis Aragón González. Contiene una larga bibliografía.

cuatro.ediciones, 2003

ISBN: 84-931403-6-8

Precio: 11.5 €

Edición: 2003

Referencia: 17

Nº páginas: 128

Más información:

La Vanguardia, Cultura/s, 6-8-2003, y Cultura/s, 15-3-2006;
El País, 13-12-2003; RELS, 2, invierno 2003; Zero, 51, 2003;
ABC, C-L, 
3-5-2003; Levante, 30-V-2003.

Sarah Kofman nació el 14 de septiembre de 1934, en París, en una familia judía de origen polaco. Gran especialista del romanticismo, de Nietzsche y de Freud, murió en 1994. Acababa de publicar este texto, autobiográfico y reflexivo, sobre su infancia bajo la ocupación alemana.

Los escritos de Kofman son ejemplo de ciertas obras que resultan incomprensibles si no se las pone en comunicación con la herida abierta en su familia, con los sucesos de la Europa de los años cuarenta. Disponíamos, es castellano, de los textos clásicos de Levi, Wiesel, Améry, Arendt, a los que desde no hace mucho se han sumado los de Antelme y Kertész. Esta lista, que supone una literatura fundamental del siglo XX, cuenta desde ahora con Calle Ordener, calle Labat.

Es una obra fundamental sobre la ocupación y el genocidio, vistos desde un segundo plano.